sábado, mayo 19, 2007

Ulalat

De cuando en cuando, veo gente llorar en el Metro, esto no tiene relación alguna con el Transantiago, sucede desde antes.

Pero me es normal en mis viajes, por lo menos una o dos veces al mes, ver alguién llorando.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hace unos días salí del cine, caminé con una amiga hasta el metro Simón Bolívar... tomaríamos direcciones contrarias...
Mientras caminabamos al metro yo tenía ganas de llorar. En el andén no pude evitar que una lágrima salieran de mis ojos, pasó un tren que iba llenísimo, así es que lo dejé pasar porque para llorar uno necesita espacio... esperando el otro tren lloré todo lo que queria sacar... no tenía que ver con la peli, sino con cosas simples que uno algunas veces logra uno ver, lloré por ser incapaz de verlas siempre...

Me subí al siguiente tren, ya no lloraba,más bien sollozaba, pero tenía ganas de llorar. No se puede llorar cuando uno es una sardina. Al final salí del metro y caminé a mi casa, el llanto se había desvanecedo...

Supongo q de no ser por el transantiago, tus avistamiento de magdalenas serían más altos...

C

Anónimo dijo...

Debe ser porque los estás apretando poh, Guatón

Anónimo dijo...

espeso o voluminoso?